LICANTROPÍA FANTÁSTICA

Cuento breve: LICANTROPIA FANTASTICA


¡Fatídico! Nacido el 4 de julio, bajo la luna de escorpio, ascendente sagitario y a las tres de la mañana, en medio de un fortísimo temporal de rayos y granizo, y en el año del mono … ¡Mal agüero! ¡Licántropo seguro! Ese fue el vaticinio que la bruja del pago hizo de mí. Nadie quiso garantizarme un futuro auspicioso, inclusive hay quien sugirió apretarme la nariz hasta que dejara de respirar, decían que esa técnica es efectiva, que no iba a llorar mucho, y que me podían asesinar sin hacer mucho ruido, decían que nadie iba a reclamar nada, porque era en prevención de la seguridad futura de la sociedad, algo así como que era por razones de “salubridad social”, o algo por el estilo. Mi madre fue una cobarde, me dejó seguir respirando. Alcancé la adolescencia casi sin darme cuenta, crecí solo, sin amigos, mi patio era el pajonal. Mis amigos eran las culebras y zorrillos, los sapos saltaban y se alejaban de mí. En la luna llena de cuando cumplí trece años, sentí un cosquilleo en las entrañas, mi piel se erizó y le comenzaron a salir pelos largos, me crecieron las orejas, la nariz y la boca y empecé a escuchar sonidos guturales que salían desde mi garganta. Dije “¡Carajo! La bruja tenía razón”. Esa fue mi primera vez, alcanzó para asustarme y listo, nada más, luego, todo volvió a la normalidad, hasta la próxima luna llena. Durante ese mes pensé mucho y asumí mi condición natural, si soy un bicho, soy un bicho y “¡Listo! ¡Qué más da!” pensé para mis adentros, “Comenzaré a encarar esta nueva fase de mi existencia con entereza y madurez ciudadana, si mi rol en la sociedad es asustar gente, pues ¡Lo haré! no voy a contradecir a la naturaleza.” Y comencé mis tropelías por el pago, cada luna llena, me cruzaba con cuanta persona había en la vuelta, me veían, se me acercaban, me acariciaban, me daban caramelos y me invitaban a ir a sus casas para jugar con sus hermanos más pequeños. ¡Yo no entendía nada! El proceso terminaba, esperaba al mes siguiente y … ¡de nuevo! La gente ¡buscándome para jugar conmigo! Un día vuelvo al pajonal temprano, aburrido de tanto jolgorio, todavía convertido en bicho, me miro en el espejo de la laguna y … ¡ahí me di cuenta! ¡Lejos estaba yo de poder asustar a alguien! Cada luna llena, convertir, me convertía, pero … ¡EN UN OSITO DE PELUCHE!

Autor: Harry Biswanger

Autor: Harry

Escritor / Entusiasta Informatico / Proyectos / Luthier / ... Ja Ja !!! Olvidaba algo importante: "Pescador" ... Resumen: "Creativo" !!!!!!!