SIMPLEMENTE: UN TÍTULO

Ayer estaba sentado en una plaza, esperando que se hiciera la hora de ingresar a una actividad que tenía programada. Se acerca un muchacho joven con una niña, se ubican cerca mío. El aire fresco de la mañana obligó a que ambos llevaran abrigos livianos puestos. La niña se acerca a uno de los juegos infantiles de la plaza. …

No hace falta contar más, todos hemos sido testigos de alguna situación similar a esa. En cualquier época, cualquier lugar, siempre coincide, hay niños jugando y personas observando. Sin ser muy creativo pensé ¿qué estoy haciendo? “Mirando jugar a un niño”, respondí.

Realidades simples, preguntas simples, respuestas simples. Pero, lo simple a veces no es fácil de representar.

Paralelismo inmediato. La respuesta que di a mi pregunta me trasladó en el tiempo, me llevó a principios del siglo XX, a la época del modernismo latinoamericano. Recordé a Don José Enrique Rodó, y, puntualmente, a su parábola conocida por la frase de mi propia respuesta: “Mirando jugar a un niño”. La simple percepción de un juego infantil me llevó a reconsiderar ese antiguo escrito con el que me crucé alguna vez, y fue algo notoriamente bueno, reconfortante.

En el capítulo VIII de “Motivos de Proteo”, Rodó relata la parábola. Es breve, sugiero leerla aquí.

En el capítulo IX explica su significado. La sabiduría de la reflexión obliga a que la reproduzca literalmente tal como él la planteó:

“¡Ah, si en el transcurso de la vida todos imitáramos al niño! ¡Si ante los límites que pone sucesivamente la fatalidad a nuestros propósitos, nuestras esperanzas y nuestros sueños, hiciéramos todos como él!… El ejemplo del niño dice que no debemos empeñarnos en arrancar sonidos de la copa con que nos embelesamos un día, si la naturaleza de las cosas quiere que enmudezca. Y dice luego que es necesario buscar, en derredor de donde entonces estemos, una reparadora flor; una flor que poner sobre la arena por quien el cristal se tornó mudo… No rompamos torpemente la copa contra las piedras del camino, sólo porque haya dejado de sonar. Tal vez la flor reparadora existe. Tal vez está allí cerca … ”                       

No es necesario decir algo más, el autor ya lo transmitió maravillosamente bien, ante un eventual fracaso, miremos alrededor nuestro, busquemos alternativas, seguramente existan, sólo debemos saber mirar bien, aplicando siempre una actitud positiva ante las vicisitudes de la vida.

En el siguiente sitio pueden leer toda la obra del insigne escritor uruguayo.
Sugiero ubicar el capítulo VIII, leerlo, y continuar con el capitulo IX.

La vida es una sucesión de cosas simples.

Autor: Harry Biswanger

Autor: Harry

Escritor / Entusiasta Informatico / Proyectos / Luthier / ... Ja Ja !!! Olvidaba algo importante: "Pescador" ... Resumen: "Creativo" !!!!!!!

2 opiniones en “SIMPLEMENTE: UN TÍTULO”

  1. Harry; varias veces me has mencionado a José Enrique Rodó y por distintas circunstancias no eh leído nada con mente adulta, si con mente joven en la instrucción literaria obligada de secundaria. Creo que ésta es una de las formas, permitiendo acercarse a este tipo de Autores, gracias por compartir, es importante “vaciarse para llenarse”.

    1. Hola Julián !!!
      Efectivamente, mi contacto con esta parábola fue en secundaria, pero … más adelante, leí algunos de los escritos de él, más extensos.
      Voy a publicar un capítulo de “Sortilegios de Vida” en el que menciono otra de las frases clásicas de Rodó: “Renovarse es vivir”.
      Un abrazo !!!

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