¿QUÉ NOMBRE DARLE A LOS PERSONAJES?

Hace unos días compartí en redes un artículo que forma parte de un libro que habré de publicar en el mes de marzo, va a continuación.

¿Qué nombre darles a los personajes?

Es una pregunta que todo escritor se plantea en el momento en que imagina a un protagonista, ya se trate de un cuento, una novela o una obra dramática.

No hay una única respuesta y hay casos en que los nombres podrían ser intrascendentes y cambiarlos no impactaría en el relato. Pero no siempre es así. Como ya hemos dicho, las palabras tienen una “función poética” o un “significado literario”, hay casos en los que los nombres pueden reflejar cosas, en esas situaciones es cuando cambiar un nombre por otro puede ser relevante.

Al comenzar la creación de los textos es necesario que nuestros personajes tengan nombre para poder identificarlos, pero también es una realidad que no es necesario destinar mucho tiempo a analizar esto, asígnenle un nombre cualquiera, que sea fácil de recordar puede ser una buena opción. Al comienzo de los trabajos de creación literaria, conviene no tener excusas para frenar nuestro avance. Asignémosle cualquier nombre que facilite seguir avanzando.

Cuando ya hemos avanzado en el texto, inclusive puede pasar que sea al tenerlo ya finalizado, el escritor, que es dueño de su trabajo, puede llegar a decidir cambiarlo, siempre tendrá tiempo de hacerlo, estamos en el siglo XXI y todos utilizamos procesadores de texto. En ese momento ya estará definido algo importante dentro de la obra que confeccionó, su personaje ya habrá desarrollado un perfil psicológico que les ayudará a tomar la decisión correcta. También, al tener el trabajo finalizado, se sabrá si el nombre del protagonista es relevante o no.

Pueden llegar a aplicar alguna de las siguientes opciones para asignar nombres:

  • Nombres comunes que uno ve en los noticieros o en cualquier situación del día a día
  • Nombres habituales en nuestra vecindad
  • Un nombre acorde a la localidad o ubicación geográfica en la que se desarrolla la trama (si se desarrolla en China y nuestro personaje es nativo de ese país, no convendría que tuviera un nombre latino, a no ser que se trate de un inmigrante occidental)
  • Analizar la raíz etimológica de los nombres, por lo general los nombres tienen un significado y, a veces podrían hacerlo coincidir con el comportamiento de nuestro personaje en el relato.
  • Efemérides. Guiarse por eventos importante ocurridos que incluyan nombres que pudieran servirnos como guía para elegir alguno de ellos
  • Etc. Existen infinidad de criterios. Cuando un padre o madre tiene un hijo, le da el nombre que quiere, con nuestros protagonistas podemos hacer lo mismo.
  • EVITEN utilizar nombres propios de personas reales para evitar posibles reclamos legales

IMPORTANTE: que la dificultad de asignar nombres a los personajes NO SEA MOTIVO para frenar nuestro avance en la redacción del texto. ¡AVANCEN! Si algo infiere que deben cambiarlo, sepan que SIEMPRE ESTÁN A TIEMPO DE HACERLO, inclusive cuando ya han terminado el trabajo.

Una buena recomendación es: No se preocupen del nombre de sus personajes al comienzo, dedíquenle tiempo luego, al haber finalizado el trabajo, allí reconsideren la situación y asegúrense de que los personajes tienen el nombre que, a su criterio, es el correcto.

No busquen grandes sofisticaciones a no ser que verdaderamente el caso así lo requiera.

Doy una lista de algunos nombres que, si bien son nombres comunes, cumplen perfectamente con el objetivo perseguido por el autor:

  • “Rodríguez”, de Francisco “Paco” Espínola, lo común del nombre universaliza el relato       
  • “Heidi”, ¿quién no la conoce?
  • “Alicia”, … en el país de las maravillas
  • “Sancho”, no es necesario decir de qué novela es protagonista
  • “Ulises”, si no han oído de él, busquen información
  • “Pepe Grillo”
  • “Claudio”, el dios – es una novela histórica
  • Piensen por ustedes mismos, verán que la mayoría de los buenos personajes tienen nombres comunes  

Pero, no todos los nombres son iguales. Si consideramos el cuento de “El viejo y el mar”, su protagonista se llama “Santiago” ¿será casual? ¿o tendrá connotaciones con el apóstol o el propio “camino de Santiago”? No lo sabemos, eso forma parte de lo íntimo del autor.

“Rodriguez”, del cuento homónimo de Paco Espínola, necesitaba de un nombre sencillo, común y universal, para enfatizar el tema central del cuento.

¡El escritor tiene la palabra!

¡El escritor es dueño de su universo creativo!

Author: Harry

Escritor / Entusiasta Informatico / Proyectos / Luthier / ... Ja Ja !!! Olvidaba algo importante: "Pescador" ... Resumen: "Creativo" !!!!!!!

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